Estamos recibiendo los influjos de una revolución tecnológica que
parece ser que mas que cambiar la eficiencia de como hacemos las cosas,
va a cambiar las cosas que hacemos, el como las hacemos e incluso nos
afectará en la idea del tipo de seres que somos o para que estamos.
Me tocó trabajar con el estupendo grupo de la Constanza Mekis, encargada de las bibliotecas que supervisa el Ministerio de Educación a lo largo de Chile.
Mirar el fenómeno tecnológico de las redes sociales en ese entorno fue un desafío y un riesgo, pienso hoy.
Ellas
administran bibliotecas, que a mi vista son cosas físicas; estanterías
de libros. Y el flujo de prestamos, recuperaciones y obtención de
nuevos libros.
La tecnología sirve ahí para almacenar
digitalmente toda la información de los libros existentes y manejar el
flujo de los procesos de las transacciones de prestamos,
incorporaciones, lo que sea.
La tecnología orientada a eficientar los procesos. Bien con ello.
Pero cuando la Internet va mas allá y digitaliza los libros y los pone en el dominio público. Tengo casos de estos días: "Como funciona la Web" y "El imperio digital", que con un solo clic los puedes bajar como archivos pdf.
En que se debiera transformar el oficio de estas bibliotecarias o administradoras de recursos bibliotecarios ?
Bueno,
en lo que son hoy día: unas enamoradas de los libros. Al menos una de
ellas claramente, que es la misma Constanza. Está llevando un blog donde empieza a verter sus palabras que no hacen sino entusiasmar y estimular la lectura.
Yo
veo que en el futuro ellas, liderarán en redes sociales digitales de
conversación acerca de libros. Se formarán grupos que leerán a la vez
un libro y lo comentarán. Esas conversaciones quedarán registradas y la
riqueza del leer se propagará a otra velocidad.
Ya no serán los libros el asunto, sino las conversaciones y los grupos a los que pertenezco.
Como
será eso en concreto, no me lo imagino todavía, pero si se que tendrán
que rediseñarse desde la base, lo que son, lo que hacen y como lo
hacen. Y su tema seguirán siendo los libros y el impulsar que los niños
de este país lean mas, desarrollen sus habilidades con el lenguaje e
intercambien con otros sus impresiones de los libros que han leído.
La tecnología nos está cambiando a nosotros.




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Hola Gabriel,
No pude sino detenerme al mirar el título de este post y aún más, al ver a los actores, querer incorporarme a esta plática -gran tributo de las redes sociales-.
Así que te ofrezco mi (un "mi" colectivo) interpretación de este tema. Primero propongo refrescar la interpretación de qué son los libros o más bien los textos. Podemos acordar que los libros son efectívamente esos aparatos con hojas, principio y fin, que los humanos ojeamos y hojeamos, que compramos, que guardamos y lucimos a veces con orgullo en libreros, y que más de alguna vez andamos trayendo bajo el brazo, quizás como una posibilidad de segmentar a nuestras audiencias, y por cierto de aprender e ilusionarnos en otros mundos... o aburrirnos también... pero propongo darle a los textos otra distinción, y para anticipar hacia donde voy... las bibliotecas tienen textos y no libros.
Como decía mi amigo Wechsler en el "texto" THE PRODUCTION OF TEXTS AND THE SOCIAL INVENTION OF WORLDS:
Proponemos que los textos son conversaciones humanas, una especie de fotos de un momento histórico, social, interpretativo, que sirve de base para seguir construyendo una conversación. Como son los software en el open source. O este mismo post que escribiste... algo así como "aquí está el texto, sigan aportando ustedes".
Antes de la imprenta -la industrialización de los lectores- las bibliotecas eran los espacios donde los autores y lectores se encontraban para pensar y discursear, según me enseñó mi maestra Ferreiro. La web social (2.0) recrea esta permanente y trascendente capacidad humana de pensar en red, de constituir redes sociales.
Así que efectivamente pienso, tal cual como tu lo indicas, que el libro será secundario frente a la posibilidad de pensar con otros a partir de un texto, y la biblioteca entonces tendrá el maravilloso rol de ser una plataforma de interacción social para permitir el encuentro entre autores y lectores o más ampliamente entre productores y consumidores de contenidos, así el mundo de YouTube, Podcaster, Flickr no tendrán por qué no ser pertinentes a las bibliotecas. Por lo tanto se podría tener una paradoja muy interesante de tener bibliotecas sin libros... pero muchos textos.
Saludos, jM
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"Aquí hay de dos sopas, y de una ya no queda"